23/12/09

Por el centro todos conocen la historia del más pillo y la más bella del condado
 y aunque tiene momentos de poca gloria es un cuento que merece ser contado.
Cuando el amor se tomó unas vacaciones la vida le dió milonga y él bailó,
nunca le dijo que no a otros rocanroles. Pero Stifan I Vogan fue testigo de esa magia que los
condenó a vivir eternamente entre el tedio y la pasión, el instinto y la razón, entre la perseverancia
 y la cruel resignación. Esa magia que nos los va dejar ser dos amantes del montón.
Ninguno de los dos creía en el destino y éste se vengó para hacerse notar. Les va poniendo más piedras en el camino, pero yo juro fui el testigo de esa magia que ellos seguirán compartiendo eternamente.

No hay comentarios: