1/1/10

No es el simple azar el que nos reune este día, puesto que nos rodean fuerzas desconocidas
 que sacudiría al vasto imaginario infantil, fuerzas cuyo conocimiento podría horrorizar, incluso la
infinita imaginación científica. Pero él aquí es y tiene un propósito, y es el de ayudar, ayudar a guardar
a un espíritu abierto, a despejar las brumas de la falsedad, para que pueda aceptar la verdad revelada,
una verdad absoluta que grita y ya no agónicamente. Desde el origen de los tiempos y no tiempos:
 toda cosa concebible por la imaginación, es posible.

No hay comentarios: