Ya sé que todavía pasarán muchos años para que estos crustáceos del asfalto y la mugre
se limpien la cabeza, se alejen de la envidia, no idolatren la saña, no adoren la impostura
y abandonen su costra de opresión, de ceguera, de mezquindad.
Pero quizás, un día, antes de que la tierra se canse de atraernos y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos, ser hombres, ser mujeres,
no cajas de caudales, ni perchas desoladas!
se limpien la cabeza, se alejen de la envidia, no idolatren la saña, no adoren la impostura
y abandonen su costra de opresión, de ceguera, de mezquindad.
Pero quizás, un día, antes de que la tierra se canse de atraernos y brindarnos su seno,
el cerebro les sirva para sentirse humanos, ser hombres, ser mujeres,
no cajas de caudales, ni perchas desoladas!
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