Amo los cielos claros, los pastos frescos, los campos dorados,
las delicadas manos, las frentes amplias, las almas pulcras.
Quisiera esta tarde divina de octubre pasear por la orilla lejana del mar
que la arena de oro, y las aguas verdes, y los cielos puros me vieran pasar

No hay comentarios:
Publicar un comentario